El partido: El día en que se alinearon los planetas
El documental de los realizadores argentinos Juan Cabral y Santiago Franco, basado en el libro homónimo de no ficción de periodismo deportivo del escritor argentino Andrés Burgo, desentraña y narra la cadena de acontecimientos histórico-políticos y deportivos que desembocaron en el legendario partido entre Inglaterra y Argentina en el mundial de fútbol de México 86.
En
el comienzo de El Partido, material de archivo televisivo de
participantes de uno y otro equipo, en la previa al mismo, refiere que se trata
solamente de un partido de fútbol, apuntando a bajar la tensión en juego. En
montaje alternado se va mostrando el ingreso de algunos protagonistas de aquel
partido (Peter Shilton, John Barnes, Oscar Ruggeri, Jorge Burruchaga, Ricardo
Giusti, Julio Olarticoechea, Gary Lineker y Jorge Valdano), cuyas impresiones y
comentarios sobre los materiales de archivo televisivo y radial, también filman
y nos presentan los directores en su documental.
La
película rastrea la rivalidad deportiva en el partido que ambos países disputaron
en el mundial de 1966 cuando el argentino Antonio Rattin fue polémicamente expulsado
y la prensa sensacionalista internacional magnificó luego el gesto del jugador
argentino de estrujar la bandera británica del banderín del campo de juego.
Pero
sabemos que estaba en juego, más allá de la rivalidad futbolística, una enemistad
histórica que arrastran ambos países, incluso desde mucho antes de la guerra de
Malvinas en 1982, más precisamente desde 1765 cuando se funda la primera
colonia británica en las islas y desde 1833 cuando se consolida la ocupación británica,
como bien lo hace saber el documental.
Luego se procede al análisis del mítico partido en cuestión: la picardía poética de la mano de Dios y el mejor gol de todos los tiempos que erigió en barrilete cósmico a Diego Maradona, la destreza con que la dupla Barnes-Lineker abren el marcador para los ingleses y también el recuerdo de lo que se da en llamar la nuca de Dios de Olarticoechea, fundamental para evitar un empate británico.
Aludir al misticismo en la denominación popular de los acontecimientos significativos de este partido, no se trata de pura casualidad, pues es sabido que el futbol es técnica y destreza física, pero también es suerte y arte, que escapan a cualquier calculo estratégico. Los directores desde esta perspectiva confirman que ese triunfo futbolístico, a la luz del trasfondo contextual histórico, tuvo un matiz extra futbolístico, es decir, una pátina de justicia poética respecto de la usurpación inglesa de las islas Malvinas y de su triunfo en la Guerra de 1982. Y es precisamente esta veta milagrosa y mágica cifrada en el golazo del Diego, lo que le da a este partido de 1986 su estatuto de legendario, de partido al que siempre se vuelve en los análisis y en los recuerdos, como un partido que se sigue jugando, porque como los clásicos del arte, nunca termina de agotar todos sus sentidos y sigue teniendo algo para decirnos en el presente. Explotar esta dimensión de obra inacabada, de prodigio misterioso que pasa ante los ojos brillosos de parte de sus protagonistas y de los espectadores en la sala, es uno de los grandes aciertos del documental.
Como hallazgos, la película también cifra ciertas ironías del destino: la foto de La mano de Dios documentada por un fotógrafo mexicano, hoy en día circula como apropiada por un fotoperiodista inglés y la camiseta que ese día usó El Diego quedó en manos de un jugador inglés que la terminó subastando por cifras millonarias. Nuestro robo simbólico en “la mano de Dios”, tiene el arte de la picardía criolla; que responde a la piratería que desde el otro lado también forja un carácter, en este caso, de corte imperialista.
Por
otra parte, es muy lindo de ver la admiración, salvo del arquero, que los
jugadores ingleses siguen manteniendo por Maradona futbolista, tanto como los
argentinos. En este punto, los
directores recuperan el gesto de deponer la lógica de enemistad que destruye la
alteridad que puede venir de la diferencia, para poder encontrarse como futbolistas
y como seres humanos. Se trata de algo que se plasma en la escena final donde
todos juntos juegan al metegol y también en el poema Juan López y John Ward
de Borges (de Los conjurados, 1985) que tan bellamente lee Jorge
Valdano, siendo éste el punto de máxima emotividad y reflexividad de toda la película.
El
acierto de El partido es combinar con equilibrio la rigurosidad de la
investigación, el virtuosismo del montaje y la emotividad. El resultado es un
documental que atrapa al espectador por su fluidez narrativa y por los
sentimientos que despierta y que, no obstante, consigue también plasmar el
absurdo que significa toda guerra.
Ficha
técnica: Dirección: Juan Cabral y Santiago Franco. Guion: Juan Cabral y
Santiago Franco (basado en el libro homónimo de Andrés Burgo). Reparto
principal: Gary Lineker, John Barnes, Jorge Burruchaga, Jorge Valdano, Julio
Olarticoechea, Oscar Ruggeri, Peter Shilton y Ricardo Giusti. Edición: Lucas
Coppolechia, Sebastián Fasanelli, Juan Pablo Scaglione y Mauro Caporossi. Género:
Documental deportivo e histórico. Idioma: español e inglés. País: Argentina (en
coproducción con España). Año: 2026. Duración: 91 minutos



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